
El reconocimiento y la recompensa son conocidos como programas que forman parte de la esencia de unos buenos RRHH estratégicos. Con esta estrategia, el equipo será sin duda mucho más productivo y estará más motivado para lograr los mejores resultados.
Una empresa que pretenda crecer y mejorar su rentabilidad debe preocuparse siempre por sus empleados y, especialmente, por el trato que reciben. Para ello, hay dos factores que deben ponerse siempre en práctica: el reconocimiento y los resultados.
Pero hay que tener en cuenta que reconocimiento y recompensa no son lo mismo, porque cada una de estas acciones tiene un objetivo diferente, pero son complementarias. En este artículo, entenderemos la diferencia entre estas dos acciones para que puedas aplicarlas en tu empresa.
Comprender la diferencia entre reconocimiento y recompensa.
En resumen, el reconocimiento y la recompensa son políticas internas de las organizaciones, generalmente coordinadas por el sector de gestión de personas. Ambas tienen como objetivo ofrecer beneficios emocionales y económicos, buscando siempre el compromiso y la valoración de los profesionales, ya sea de forma individual o colectiva.
Reconocimiento
El reconocimiento, como su nombre indica, es una forma de dar valor a algún tipo de resultado, acción o actividad que se ha realizado con excelencia. Este tipo de actitud ayuda a los empleados a comprender si van por el buen camino y que sus esfuerzos se tienen en cuenta. También ayuda a mejorar las competencias.
El reconocimiento puede hacerse de varias maneras, ya sea en persona, por correo electrónico o por cualquier otro medio de comunicación, incluso a través de un software de gestión de resultados, donde se puede hacer un seguimiento de los resultados y registrar los comentarios.
Es a través del reconocimiento como mejora la productividad. Al fin y al cabo, para retener a los buenos talentos no basta con tener un buen paquete salarial y de prestaciones; el reconocimiento es un elemento clave para retener el talento.
Recompensa
Las recompensas, por su parte, suelen centrarse más en recompensas económicas por los esfuerzos realizados y los resultados obtenidos. Algunos ejemplos de este tipo de recompensas son: beneficios, premios, recompensas en metálico o regalos. Pero también pueden ser no financieras, como: oportunidades de crecimiento, libertad, autonomía, etc.
En otras palabras, la recompensa se aplica cuando un profesional cumple las expectativas y necesidades de la empresa. En otras palabras, cuantos más objetivos se alcancen, mayor será la recompensa del empleado. Algunas de las formas de recompensa más comunes en el mercado son:
- Comisión de ventas;
- Incentivos a corto plazo (ICP) y a largo plazo (ILP);
- Reparto de beneficios (PLR);
- Retribución por rendimiento.
Para saber más, consulte este artículo: 5 consejos para aplicar fácilmente la retribución variable
Los programas de reconocimiento y recompensa son importantes en las empresas. Al fin y al cabo, incentivar positivamente el rendimiento de un profesional contribuirá a la satisfacción de los empleados y reforzará la cultura organizativa de la empresa.
En definitiva, las empresas que aplican un programa de incentivos como política organizativa acaban potenciando el desarrollo tanto de habilidades como de competencias. También impulsa la carrera profesional de muchos profesionales.